Costillar de jabalí, lechón, pato, conejo,

En Casa Oaxaca Reforma, viernes, sábado y domingo tiran la parrilla por la ventana

Dicen que renovarse es vivir, una verdad que, en Casa Oaxaca Reforma, se lo toman muy en serio. Cada semana proponen un menú sorprendente

Y es que la alta cocina es creatividad, imaginación, osadía, atrevimiento, un cambio constante

Pocos son los que están en condiciones de asumir el desafío

Sólo que, si le sumas hortalizas cosechadas en su huerto orgánico y animales criados en su granja, garantiza insumos criollos, sabores intensos, se convierte en un nivel gastronómico de altura, como todo lo que representa Oaxaca
Tortillas y tostada hechas a mano al comal.

La salsa de molcajete, tatemada, martajada, preparada al momento en tu mesa. Todo un espectáculo culinario.

Coctelería de autor y contemporánea, su mezcalini es imperdible, ideal para los que apenas ingresan en este mundo mágico

Probamos el chile de agua relleno de ceviche con salsa agridulce de maracuyá
El chef recomendó que se mezclara perfectamente y es que, es de notar, el servicio es cálido

Camarones a la parrilla con mantequilla de chicatana, arroz negro y ensalada del huerto

Y por supuesto, la estrella de los fines de semana, su asado lento, marinado, para quedar crujiente, tierno y jugoso

El plus son los postres, exquisitos, te quedas sin palabras
Sabores y experiencias para atesorar en los recuerdos, en Casa Oaxaca Reforma, tu única preocupación, será que elegir