♦ Yolanda Peach | Leche con tuna
Más de 40 cerveza se dieron cita en el Oaxaca Beer Fest para conquistar los paladares de los asistentes. Lo que empezó como una idea para celebrar la cerveza artesanal en Oaxaca, se consolidó como un evento que exalta la bebida, al mismo tiempo que la riqueza cultural, gastronómica y social de la entidad.
Carlos Santander, presidente de la Asociación de Cerveceros de Oaxaca, no podía esconder su emoción. En una breve charla, coincidió en que Oaxaca tiene una riqueza cultural increíble, “este año traemos cervezas especiales, únicas, elaboradas con ingredientes locales como frutas, especias y chiles. Cada una tiene un sabor auténtico que no puedes encontrar en otro lado”.

La fiesta cervecera comenzó a vibrar, llena de sabores que se fusionan con las tradiciones de Oaxaca; entre los puestos, las cervezas destacaban por su variedad y por la historia que cada una contaba.
Rubén González, de Oaxaca Brewing Co., compartió que lo importante de estos festivales es que muchas personas que no suelen beber cerveza artesanal, al probarlas descubren algo diferente, “como las que usamos ingredientes de la región, desde maltas mexicanas hasta frutas locales”
Esteban Alonso Mejía, de Cervecería Utopía, habló sobre la innovación que caracteriza a su marca: “Aquí, además de mostrar nuevos estilos de cerveza, nos arriesgamos a experimentar con ingredientes locales y nuevas propuestas gastronómicas. Al final del día, lo que nos distingue es que cada cerveza tiene el corazón de Oaxaca”.
La creatividad se sentía en cada rincón del festival, desde los aromas que salían de los barriles hasta las charlas sobre el proceso cervecero que tomaban lugar en varias áreas.

Germán Alejandro Cruz Cortés, de 3 Semillas, explicó el enfoque único de su marca: “Fusionamos la tradición del cacao oaxaqueño con la cerveza. Tenemos tres cervezas, una IPA, una Brown con cacao y una Stout con toques de vainilla, que son el resultado de combinar dos mundos en una bebida única”.
Francisco, de Cerveza Brocata, nos presentó una cerveza muy particular: “Nuestra cerveza es de maguey, la única de este tipo en Oaxaca. Viene de Sola de Vega, tierra del mezcal Tobalá, una tierra profundamente mezcalera y palanquera”. Su producto, un reflejo de la identidad de la región, una bebida que atrapaba la esencia de la tierra.
Juan Carlos Pérez Cruz, de la multipremiada Casa Hidromilera Uuk, que por cierto, están en proceso de renovar completamente su imagen, invitó a los asistentes a probar una bebida ancestral, el hidromiel, que tiene sus raíces en tiempos prehispánicos. Admitió que en Oaxaca no es común, sin embargo, se trata de una propuesta saludable, refrescante y diferente. “Es la bebida alcohólica más antigua, y aun cuando en Oaxaca no está muy difundida, los invitamos a que vengan a probarla para que la conozcan, tenemos una diversidad de sabores y variedad de estilos”.

Juan Carlos Mireles, de La Fermentería, nos explicó el alma de su cervecería, empezando porque su socio tiene maestría en Italiz con especialidad en fermentación y él una en ingeniería bioquímica, “La ciencia está presente en cada uno de nuestros productos, hay ciencia, por eso nuestra marca hasta abajo pusimos lo de Beer lab, haciendo alusión a que somos dos científicos locos haciendo cerveza”. Explicó que usan ingredientes locales para nuestras cervezas de temporada. “Y no solo hacemos cerveza, sino que queremos que la gente conozca el verdadero arte que hay detrás de cada botella”. Desde la cerveza Caminito al Panteón”, que lleva chilacayota, hasta la Güera Mestiza inspirada en la horchata, con arroz, canela y un lúpulo que da notas a melón.
Sergio, de Cervecería Jáal Jáó, proveniente de Puerto Escondido, trajo su propuesta fresca y tropical, “nuestra cerveza tiene notas tropicales que reflejan lo que es Puerto Escondido, fresca y ligera, perfecta para este clima”. Sus cervezas trajeron un toque costero al festival, con la promesa de transportarte a la playa con cada trago.

“Las cervezas oaxaqueñas se distinguen por sus ingredientes locales”, nos explica Rubén González, de Oaxaca Brewing Co. “Lo que hace única nuestra cerveza es la combinación de cebada mexicana, frutas autóctonas y el toque especial que solo puede encontrarse aquí”. Y así lo comprobaron los miles de asistentes que, entusiastas, se adentraron en una oferta que, por cuenta la historia de un Oaxaca lleno de sabor, color y tradición.
Entre las cervecerías está Ammon, cuya misión es brindar cervezas 100% oaxaqueñas. “Nos enfocamos en extraer el sabor puro de los lúpulos y nuestras cervezas tienen un perfil que refleja el carácter de la región”, nos dice Érick López, miembro de la cervecería.

La cervecera Tumba 7 logró capturar la esencia de Oaxaca. Su nombre, una clara referencia a la Tumba 7 de Monte Albán, un sitio histórico que alberga tesoros como la máscara de jade, refleja la herencia cultural de la región. Desiree comparte con entusiasmo que sus cervezas son “sabores de familia, de amigos”, y es que detrás de cada lote hay una dedicación que se nota en la calidad de sus productos. “Cada lote es diferente, nunca es igual, porque la dedicación y el amor por el arte de la cerveza es lo que marca la diferencia”.
Por otro lado, Cervecería Istmo rinde homenaje a la diversidad cultural oaxaqueña a través de sus cervezas. Juan Carlos Alonso nos explica que su concepto se basa en representar la riqueza de las tres principales regiones de Oaxaca: la Costa, el Istmo y los Valles Centrales, a través de sus etiquetas, cada una inspirada en los colores, nombres y elementos típicos de cada región. Cervezas como Paraguitas, que representa a la Costa, Zandunga, del Istmo, y Calenda, de los Valles Centrales.
Don Guanábana ofrece una propuesta fresca y vibrante que se distingue por sus cervezas con lúpulos cítricos y frutales, perfectas para el clima cálido de Oaxaca. David Jiménez Quiroz, quien le dio el nombre de Guanábana a su cervecera como un homenaje a su apodo de juventud, destaca que el toque especial de sus cervezas está en la combinación de sabores fáciles de disfrutar, pero llenos de personalidad.

Cervecería Agua Mala lleva a los asistentes al festival una muestra de la calidad cervecera de Baja California, con una propuesta de cervezas premiadas y de origen puro. Alfredo Quintana nos comparte que su cervecera se dedica a traer lo mejor de Baja a Oaxaca, y su presencia en el Festival de la Cerveza es una oportunidad para ofrecer una experiencia de sabor de alto nivel.
Aunado a todo esto, el festival trajo propuestas gastronómicas para viajar a través de los sabores de Oaxaca. En un rincón, La Rambla tentaba a los asistentes con tacos de picanha, arrachera y chicharrón gordito, acompañados de frescas aguas de temporada.
Al lado, El Muelle no se quedaba atrás, ofreciendo ceviche fresco y bolitas de camarón con queso, y también una carta a la que no se puede resistir, como las hamburguesas de pescado directas desde su restaurante.

Pal Sur trajo una mesa llena de comida americana: paninis crujientes, alitas jugosas y un brownie de chocolate con helado de vainilla que se deshacía en la boca, un dulce respiro entre sorbos de cerveza. Por su parte, De Fondo deleitó con pollito con papa y sándwiches, mientras que Bavaria Grill hizo las delicias con sus salchichas al estilo alemán: bratwurst, frankfurt y polaca, junto con chorizo argentino que hicieron el día a los paladares más exigentes.
Los tacos de Don Sirlión al pastor completaban el festín con una combinación irresistible de carne jugosa y salsa perfectamente sazonada. Cada uno de los puestos se sumó a la atmósfera festiva, mientras el DJ mantenía el ambiente enérgico, con ritmos que se mezclaban con el bullicio alegre del público, creando la atmósfera perfecta para disfrutar el evento.
La terraza de Casa de Barro, iluminada por luces suaves y rodeada de la calidez del ambiente, se convirtió en el escenario ideal para una fiesta que celebra lo mejor de la gastronomía oaxaqueña, donde la cerveza es la protagonista, pero la comida, la música y la comunidad también tienen su lugar.
Oaxaca Beer Fest no solo es un escaparate para las cervezas locales, sino un tributo a todo lo que hace especial a esta región: su gente, sus ingredientes, su pasión por la artesanía. Al final del día, no se trató solo de cerveza. Se trató de una celebración de la creatividad, la innovación y, sobre todo, del sabor único de Oaxaca.