♦ Yolanda Peach | Leche con tuna
Un evento cargado de sabores, historia y tradición fue la celebración del quinto aniversario de Portozuelo. Un encuentro culinario donde ocho cocineras tradicionales, una de cada región de Oaxaca, trajeron consigo la riqueza de sus cocinas.

Alejandro, Lourdes, Norma Jesús y Marcos Ruiz Olmedo fueron los anfitriones de una mayordomía que evocaba la esencia de las fiestas tradicionales de los pueblos oaxaqueños. Con esta iniciativa, se reconoció y celebró la diversidad cultural y gastronómica de Oaxaca

«Para mí, estos cinco años de Portozuelo significan vida, volver al origen, poner los pies sobre la tierra, volver a compartir esta experiencia de infancia con mis hermanos ahora que somos adultos y traer a nuestros hijos para que entiendan quiénes somos y de dónde venimos», señaló Alejandro Ruiz.

Lourdes Ruiz Olmedo expresó la gratitud que siente la familia por este logro compartido: «Muchas gracias por acompañarnos. Para nosotros, la familia Ruiz Olmedo, estos cinco años de Portozuelo significan unidad, familia, convivencia y buenos recuerdos».

La temática de la mayordomía fue un reflejo de las raíces y tradiciones que los hermanos han querido preservar. Jesús lo explicó: “tal cual, de pueblo, en el que invitamos a gente originaria de acá, una historia familiar”

Marcos también compartió su visión del aniversario: «Este quinto aniversario para nosotros significa cumplir un sueño, permanecer vigentes con nuestros hijos, con nuestras familias, en el lugar donde aprendimos a cultivar el campo, a saber lo que es la riqueza del campo. Estamos muy felices de estar cumpliendo estos cinco años».

Entre las invitadas, cada cocinera aportó un pedazo de su tierra. Esperanza Deyanira Aquino Pineda, del restaurante La Teca, representó al Istmo de Tehuantepec con sus garnachas y estofado del Istmo. «Me honró que trajera la comida del Istmo de Tehuantepec, que es mi región. Unas garnachitas, el estofado del Istmo. Felicidades Alejandro por este quinto aniversario».

Celia Florián, chef de Las Quince Letras, trajo el sabor de los Valles Centrales: «Felicito muy cordialmente a la familia Ruiz Olmedo y a todos los que colaboran en este lugar. Acá en el campo, todo el éxito, toda la abundancia. Trajimos mole de chichilo, manitas de cerdo y una deliciosa ensalada de nopalitos muy a la oaxaqueña».

Desde la Cuenca del Papaloapan, Rocío Prats ofreció taquitos de conejo en adobo seco y torito de cacahuate, mientras que Petra Dolores Valencia de Miahuatlán preparó amarillo de carne seca. Elidia Rodríguez Mendoza de Huajuapan de León llevó chileajo de puerco, e Irma Oliva Gómez Jiménez de San Pedro y San Pablo Ayutla, el machucado mixe. Ana Gabriela Cruz Burón, cocinera de la Costa, deleitó con un amarillito de camarón.

Situado en una propiedad familiar, Portozuelo ha creado un espacio donde la cocina y la agricultura se fusionan para ofrecer una experiencia única.

Este lugar, a media hora de la ciudad de Oaxaca, alberga un huerto orgánico que abastece su menú, diseñado para conectar a los comensales con las raíces culinarias de la región.

La fiesta del quinto aniversario de Portozuelo fue un testimonio de la pasión de la familia Ruiz Olmedo por preservar y difundir la rica cultura oaxaqueña. Con la participación de cocineras de todas las regiones del estado, la fiesta se convirtió en un mosaico de sabores, aromas y tradiciones.