Doradita y extendida, asiento, tasajo, chorizo blanco, gratinado con quesillo doble crema, requesón con chapulín, cebolla fileteada y miltomate en rodajas, acompañada con una salsa de guías con chile habanero, así es el platillo estrella de Tlayudamía, que tiene el mismo nombre.

Tlayudamía es un restaurante, que recién abrió sus puertas hace un mes. Se ubican en Belisario Domínguez 213, en la colonia Reforma, entre Emiliano Zapata y Las Rosas, donde estaba La Palapa de Raúl.

Se trata de la misma empresa, el sabor auténticamente oaxaqueño, sólo que dan realce a la antojería oaxaqueña.

Tlayudamía es el resultado del amor por la cocina oaxaqueña de tres jóvenes emprendedores. Acá vas a encontrar la tlayuda tradicional oaxaqueña, ya sea con asiento y quesillo, acompañada con arrachera, cecina, cochinita pibil, chapulín o la vegetariana, que tiene un asiento hecho de aguacate y garbanzo. Doblada o extendida.

Nosotros probamos la tlayudamía, realmente doradita, crujiente, para saborear cada bocado, hasta las orillas. Esa mezcla de requesón con chapulín y quesillo fundido le dan un toque único que, estamos seguros, no encontrarás en otro lugar.

La salsa con la que la acompañan, únicamente en esta especialidad, la llaman de guías, picosita y deliciosa.

También te ofrecen otras salsas, como la de chila de árbol, gusano de maguey y tomate morado.

En su carta tienen otros platillos, como el pozole mixteco, ese que se sirve con mole amarillo espeso, empanadas de San Antonino, de coloradito o amarillo, memelitas, taquitos de cochinita pibil, frijoles con hierba de conejo y hasta parrilladas.

Y de tomar, probamos Pulkata, es una de las bebidas de su coctelería. Lleva pulque, mezcal y sirope. Nosotros escogimos de mazapán y chocolate oaxaqueño.

Un sabor que, francamente, nos sorprendió, el ligero, delicioso y refrescante.

Nos comentaron que el pulque lo traen de Santiago Ixtaltepec, Nochixtlán.

En general, el lugar lo arreglaron muy bonito, conservan el carrizo, es amplio, con mesas separadas, un concepto muy oaxaqueño.

Y ya hablando de su sazón, ¡exquisito! Es evidente el buen sabor que dejan a los comensales, preparaciones con mucha dedicación.

Les deseamos todo el éxito del mundo a estos jóvenes emprendedores con Tlayudamía.