Hace dos años que inició la travesía de Leche con tuna.

Surgió en los tiempos exactos. Los fundadores se habían unido una tarde para decidir el rumbo de sus vidas. Tenían en común el amor a Oaxaca. Su gastronomía, rica y llena de sabiduría en cada región, les pareció el tema idóneo para difundir la cultura oaxaqueña.

No se trataba de hacer un blog o utilizar un vínculo informal, sino hacer contenido profesional, periodismo especializado y producciones audiovisuales.

Se eligió entre varios nombres, uno que representara a Oaxaca, algo único, que lo caracterizara. Leche con tuna.

Se buscó al mejor equipo, periodismo, gastronomía, comunicación audiovisual, diseño gráfico, programador, publicidad, marketing digital, fotografía, artes plásticas y cinematografía.

Aunque han sido dos años de altibajos, de tropiezos, reconocimientos y vuelta a empezar, el trabajo va dando fruto.

A través de leche con tuna, se ha conocido la basta gastronomía de Oaxaca en los cinco continentes. Nos han visto desde 80 países y en los 32 estados de la República.

No estamos los que empezamos. Algunos tomaron nuevos rumbos y otros se incorporaron.

Se escogió la fecha cuidadosamente. A nuestra periodista le encanta la mitología y la astrología. Miércoles era el día propicio. Todo se conjugaba a favor. Fue casualidad que ese día se celebre la hermosa ciudad de Oaxaca de Juárez.

Y bueno, a dos años, nos tocó el festejo en plena contingencia sanitaria. Una época dura para el sector que tanto amamos. Seguimos en lo nuestro, incentivar el consumo local.

Tenemos muchos proyectos, nuevos retos. Seguimos reinventándonos., por lo pronto, no nos queda más que darles las gracias. A todos los que hacen posible que esto siga caminando.

Sabemos, que como oaxaqueños, demostraremos de qué madera estamos hechos y al salir de esta pandemia, saldremos más fuertes que nunca.