La Panadería Integral Fidel nació sin pensarlo mucho.

Fidel Jarquín Valencia y Virgilia Díaz Santos, un joven matrimonio, acababa de tener a su primera hija, Amada.

reocupado por ofrecerle una alimentación de calidad, compró trigo, elaboró su propia harina y horneó el pan.

La familia se complementó con dos hijos más, Francisco José y Fernando. Les preparaba el pan a sus hijos.

En ese entonces Fidel trabajaba en la ferretería El Gallo, en el centro de la ciudad, ahí comenzó a compartir el pan con sus amigos, quienes reconocieron sus beneficios.

Es entonces cuando le propone a su esposa comenzar a venderlo, fue así que Virgilia comenzó a ir de casa en casa para ofrecer el pan en barra. Ese primer día sólo logró vender una barra.

Al comenzar a asistir a yoga, se empezó a relacionar con personas interesadas por su salud y a quienes luego les atrajo consumir pan integral. El pan comenzó a venderse un poco más.

Ese fue el primer paso, después empezó a ofrecerse en tiendas naturistas y se empezó a diversificar el producto. Se preparaba panqué de coco, rollitos de canela, pero la venta seguía a través de terceras personas.

Como en las tiendas naturistas también vendían pan al que llamaban integral, pero en realidad era de harina blanca con salvado, los clientes, principalmente extranjeros, empezaron a diferenciarlo y a llamar el “pan de Fidel” al que ofrecía este matrimonio.

En 1979 deciden comercializarlo en forma y nace así, formalmente, el pan integral Fidel.

La venta seguía de casa en casa, así como afuera de las oficinas de la Comisión Federal de Electricidad, donde los empleados pagaban cada catorcena, después empezaron a venderlo en el Instituto Mexicano del Seguro Social y en Capse.

Finalmente tuvieron su primera panadería, en la colonia Reforma, en la calle Escuela Naval Militar 402, entre Emilio Carranza y Amapolas, contra esquina de las Oficinas del Seguro Popular.

Después seguiría la sucursal del centro, en la calle 20 de Noviembre 211-C, entre Hidalgo y Trujano, y después otras dos, en la Carretera Internacional 406, entre Calle 8 y 9 Norte, casi junto a Banamex Santa Rosa, en la colonia Cuauhtémoc, así como en la Carretera Internacional sin número, entre Vicente Guerrero y Benito Juárez, en Pueblo Nuevo.

Con la panadería en forma, comenzaron a introducir la repostería, primero con pastel de manzana para degustar y de ahí, a diversificar los productos.

Durante este tiempo han vivido distintas aventuras. Se probó a tener un rebaño de cabras, las que ordenaban dos veces al día para utilizar su leche y el requesón; también tuvieron patas, para utilizar los huevos.

La panadería Fidel tiene su propio vivero, donde siembran las hortalizas que utilizan en sus productos, “cuidamos que todo sea natural y orgánico, que no se utilicen químicos”.

Al entrevistar a don Fidel, recuerda sus inicios, “empecé con un molino de mano, llegaba de la tienda en la noche (la ferretería El Gallo) y empezaba a moler. Me tardaba más de una hora en moler un kilo; después, un amigo extranjero me trajo un molino eléctrico, que a la postre me sirvió para moles 700 kilos de trigo”. El pan se horneaba en la estufa de su casa.

“Mi ilusión siempre fue darle a mis hijos lo que no tuve (…) utilizo molinos de cuarzo y el proceso es lento, para que no pierda propiedades”.

“Mis costos son altos, así que la ganancia es mínima (…) a la gente se le hace caro el pan de por sí, así que no puedo darlo en lo que realmente vale”.

Una garantía de Fidel, es que son panes que llevan toda la fibra del grano, “realmente es integral”.

Médicos de distintas especialidades lo recomiendan a sus pacientes para contrarrestar diversas enfermedades, ya que los beneficios del pan integral son múltiples.

Gracias a sus propiedades antioxidantes, ayuda a retrasar el envejecimiento. Favorece a reducir el colesterol malo. Contribuye a prevenir el cáncer de colon. Ayuda a controlar el peso y sentirnos más saciados. Su alto contenido en fibra ayuda a regular las funciones intestinales. Su ingesta disminuye la demanda de insulina, previniendo la aparición de diabetes tipo 2. Contiene fibra y ayuda a proteger nuestro corazón.

Definitivamente, consumir los productos de la panadería Fidel hará que sientas cambios inmediatos en tu salud.

La esencia es ofrecer algo diferente, totalmente saludable, “nadie imagina cuánto trabajo hay detrás de cada pan”.

Actualmente la panadería Fidel no tiene competencia, porque nadie ocupa este método artesanal para preparar el pan, lo que garantiza un pan 100 por ciento integral.